La ansiedad es algo común. ¿Quién, a lo largo de toda su vida, no se ha sentido ansioso alguna vez? Todos sabemos lo que se siente. De hecho, los estudios sugieren que las sociedades occidentales se están volviendo más ansiosas últimamente—tanto que se ha llegado a hablar de una «epidemia de ansiedad».
Las causas son casi seguramente variadas y profundas, y probablemente merecerían un artículo propio. Pero hay algunos versículos bíblicos y citas de santos fáciles de memorizar que, si uno los medita cada día, los lee en voz alta y vuelve a ellos, le darán sin duda una mayor sensación de estabilidad y seguridad para el resto de su vida.
Así que recojamos las palabras de nuestros santos—nuestros espadachines santos en esta gran lucha que es la vida.
Citas de santos: #
1. «Si ciertos pensamientos te molestan, es el diablo quien te hace inquietarte, y no Dios, que, siendo espíritu de paz, te concede la tranquilidad.» — Padre Pío #

2. «No tengas ninguna ansiedad por el futuro. Déjalo todo en las manos de Dios, porque él cuidará de ti.» — San Juan Bautista de La Salle #

3. «Ve en paz, porque has seguido el buen camino. Ve sin miedo, porque quien te creó te ha santificado, te ha protegido siempre y te ama como una madre. Bendito seas, Dios mío, por haberme creado.» — Santa Clara de Asís #

4. «Ora, espera y no te preocupes. Preocuparse es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración.» — Padre Pío #

5. «Deja todas tus preocupaciones por el futuro confiadamente en las manos de Dios, y déjate guiar por el Señor como un niño pequeño…» — Santa Edith Stein #

6. «Los mayores obstáculos para la santidad son el desaliento y una ansiedad exagerada…» — Santa Faustina #

7. «Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta: sólo Dios basta.» — Santa Teresa de Ávila #

8. «Deja de escuchar tus miedos. Dios es tu guía y tu Padre, tu Maestro y tu Esposo. Abandónate en el seno divino de su santísimo beneplácito. Continúa con tus ejercicios espirituales y sé fiel a la oración.» — San Pablo de la Cruz #

9. «La ansiedad es el mayor mal que puede sobrevenir al alma, exceptuando solo el pecado… Cuando nuestro corazón está turbado y agitado dentro de sí, pierde la fuerza necesaria para conservar las virtudes que había adquirido. Al mismo tiempo, pierde los medios para resistir a las tentaciones del enemigo, que entonces pone todo su empeño en pescar, como se dice, en río revuelto.» — San Francisco de Sales #

10. «¿Y de qué deberíamos tener miedo? Nuestro capitán en este campo de batalla es Cristo Jesús. Hemos descubierto lo que tenemos que hacer. Cristo ha atado a nuestros enemigos por nosotros y los ha debilitado, de modo que no pueden vencernos a menos que decidamos dejárselo. Por eso debemos luchar con valentía y marcarnos con el signo de la santísima Cruz.» — Santa Catalina de Siena #

