Agustín de Hipona
Agustín de Hipona fue obispo de la pequeña sede norteafricana de Hipona Regia desde el año 395 hasta su muerte en el 430, y el teólogo más influyente de la Iglesia latina. Convertido del maniqueísmo gracias a la predicación de Ambrosio y a las oraciones de su madre Mónica, produjo una inmensa obra —«Confesiones», «La ciudad de Dios», «Sobre la Trinidad», sermones, cartas y comentarios— que marcó para siempre la doctrina occidental sobre la gracia, la Iglesia y el corazón humano.