Dionisio de Roma
Dionisio de Roma fue papa entre los años 259 y 268, y se le encomendó la reconstrucción de la Iglesia romana tras la persecución de Decio y el cautiverio de su predecesor. Su correspondencia con Dionisio de Alejandría sobre la Trinidad —en la que insistía tanto en la divinidad del Hijo como en la distinción de las personas— supuso un hito en la teología preniceniana.