Juan Crisóstomo
Juan Crisóstomo fue sacerdote de Antioquía y, posteriormente, de forma involuntaria, patriarca de Constantinopla desde el año 398 hasta su exilio y muerte en el 407, además de Doctor de la Iglesia. El mayor predicador de la Iglesia griega —«de boca de oro»— dejó cientos de homilías en las que exponía las Escrituras versículo a versículo, junto con obras litúrgicas y ascéticas que aún hoy dan forma al culto oriental.