Liberio
Liberio fue papa entre los años 352 y 366, y fue exiliado por el emperador arriano Constancio II por negarse a condenar a Atanasio. La historia de su regreso tras firmar una confesión ambigua lo convirtió en una figura controvertida, pero durante su pontificado se construyó la basílica del Esquilino que lleva su nombre, antecesora de Santa María la Mayor.