1 Esta ciudad es célebre por todo el reino de Britania;
sus lugares escarpados están establecidos; las piedras de alrededor
han crecido prodigiosamente. La rodea
un río fuerte en olas, y en él habitan
muchas clases de peces entre las corrientes.
Y ha crecido una gran fortaleza de bosques;
muchas fieras habitan en aquellos parajes,
en hondos valles, incontables multitudes de bestias.
En esa ciudad también, como se da a conocer a los hombres,
están el piadoso y bienaventurado Cutberto; y la cabeza
del puro rey
Osvaldo, protector de los ingleses, y el obispo Aidán,
Eadberto y Eadfrido, nobles compañeros.
Con ellos está dentro el obispo Æthelwold,
y el célebre sabio Beda, y el abad Boisil,
que enseñó con empeño
al puro Cutberto, y él recibió bien su enseñanza.
Y dentro del monasterio reposan con el bienaventurado
innumerables reliquias,
honradas por muchos prodigios, como cuentan los escritos,
con el hombre del Señor que aguarda el juicio.
Sobre la situación de Durham
·156 palabras·1 min