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La circuncisión de Cristo

·5069 palabras·24 mins

Atkinson, Las Pasiones y las homilías del Leabhar Breac (1887) — traducción inglesa (el editor omite los largos pasajes latinos de la homilía)

1 Y, cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, su nombre

5635]

2 fue llamado Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el seno. Lucas el evangelista, autor de este último relato, principal discípulo de Pablo

3 el apóstol, médico escogido del cuerpo y del alma de todo fiel de la

4 Iglesia, es quien refiere el prodigio sucedido en este

5 día: que Jesucristo, Hijo de Dios Padre según la divinidad y la humanidad,

6 hijo, a saber, de santa María, hija de virgen, según la humanidad y la divinidad,

7 Dios y hombre en la unidad de una sola persona, se sometió a la ley de la circuncisión

8 como verdadero hombre, al octavo día de su nacimiento, para cumplir

9 la ley de Moisés. El pasaje de Lucas al que se vincula este relato es aquel en que dijo antes en su Evangelio: «Y aconteció

10 que, estando ellos allí, se cumplieron los días de su purificación para dar a luz, y dio a luz

11 a su hijo primogénito»; y siguiendo aquellas palabras y aquel

12 testimonio dice el evangelista: «Y, cumplidos los ocho días

13 para circuncidar al niño». Se pregunta aquí por qué

14 el evangelista dice que la circuncisión se realizó después de ocho días. Pues

15 se hizo el mismo octavo día. Como si hubiera dicho

16 claramente: al término de siete días y al comienzo del octavo

17 llegó el tiempo de la circuncisión. Jesús se sometió, pues, a la ley de la circuncisión,

18 o bien se hizo al final del octavo día; es un relato propio, sin

19 figura ulterior; o también hay aquí una forma de hablar

20 habitual en la Escritura: el relato de la parte

21 por el todo, o

22 del todo por la parte; y de este modo

23 hizo Lucas el evangelista este relato cuando dijo: «Y, cumplidos los ocho días», etc., y tras la circuncisión del niño al final de los ocho días.

24 La circuncisión aquí mencionada es una de las clases de bautismo del Antiguo

25 Testamento. Hay seis clases de bautismo en el Antiguo Testamento,

26 por las que se prefiguró el bautismo del Nuevo: la primera es cuando

27 el Espíritu del Señor se movía sobre las aguas y separaba las aguas de las aguas; la segunda

28 es el Diluvio en tiempo de Noé, que significa la mortificación

29 de todos los pecados en el diluvio del bautismo; la tercera es la aspersión de la sangre

30 del cordero en Egipto, por la cual el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud

31 egipcia, lo cual significa el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo,

32 por los que el pueblo espiritual es liberado de las tinieblas de los pecados, de lo cual él mismo

33 dijo: quien come mi cuerpo y bebe mi sangre permanece en mí

34 y yo en él; la cuarta es el paso del mar Rojo por el pueblo liberado,

35 con el faraón ahogado, que significa el paso de cada uno

36 por el bautismo, ahogado el diablo en sus tentaciones [es decir, asechanzas];

37 la quinta es la sangre de la novilla roja de tres años, que significa

38 las obras sangrientas mortificadas en el hombre triple; la sexta es esta misma

39 circuncisión que ahora se relata.

40 Ahora bien, el rito y la religión de la circuncisión, por mandato de Dios Padre, tomaron

41 su comienzo del bienaventurado patriarca Abraham; de él procede también que el día de la circuncisión

42 se impusiera un nombre a los niños pequeños, porque él mismo, al recibir de Dios el pacto

43 de la circuncisión, recibió ese mismo día un añadido a su nombre.

44 En efecto, Abraham mismo, al aceptar de Dios el pacto de la circuncisión,

45 recibió una adición a su nombre: Abraham. Pues tuvo tres

46 nombres, como relata Philisio al tratar el libro de

47 Job: Ram, Abram y Abraham. Ram era su nombre antes de engendrar

48 hijos, esto es, «padre elevado»; Abram era su nombre después de engendrar hijos, esto es,

49 «padre elevado»; Abraham fue su nombre cuando se sometió a la ley

50 de la circuncisión y creyó a Dios en el prodigio que se le prometió

51 a él y a su esposa: que en su vejez les nacería un hijo,

52 Isaac; y significa «padre de muchos», esto es, padre de muchas naciones, pues

53 grande fue el número de hijos y naciones nacidos de Isaac; y además,

54 se le considera padre de todos los fieles que creen

55 con fe perfecta. Se pregunta por qué Abraham fue circuncidado el primero. Por esta

56 razón: porque se le había prometido que de su linaje nacería un Salvador

57 que nos libraría de todo pecado por el bautismo. Pero Abraham fue

58 circuncidado para que, habiendo creído perfectamente a Dios en su mente, recibiera en su cuerpo

59 la señal de la circuncisión, tanto como signo de castidad frente a toda

60 mancha de carne y espíritu como para quienes pertenecerían a este linaje y a esta fe.

61 Abraham tenía noventa y nueve años cuando

62 circuncidó la carne de su prepucio. Y se sometió a

63 la ley de la circuncisión a esa edad porque entonces el Señor

64 le impuso aquel mandamiento; de modo que sirve de ejemplo de que no es lícito

65 retrasar ni posponer los mandamientos divinos sin cumplirlos en el tiempo

66 en que Dios los manda. Convenía que el mismo día en que Dios prometió que

67 Isaac nacería contra la naturaleza recibiese la circuncisión, que es la señal de la fe.

68 Ismael fue circuncidado en el decimotercer año de su vida, cosa que también

69 observaron los árabes instruidos por él. Además, entre muchas naciones,

70 sobre todo las limítrofes con Judea y Palestina, los pueblos son circuncidados hasta hoy;

71 especialmente los egipcios, los idumeos, los amonitas y los moabitas, y toda la región

72 de los sarracenos que habitan el desierto. Y el mismo día fueron circuncidados Abraham,

73 su hijo Ismael y todos los varones de su casa, tanto los nacidos en ella

74 como los comprados. Isaac fue el primero circuncidado al octavo día:

75 pues Abraham fue el primero que, tras la circuncisión, tuvo un hijo nacido de él; y no sin razón, puesto que no según la naturaleza sino por mandamiento

76 del Señor nació, fue el primero en cumplir el precepto de la circuncisión.

77 Se manda practicar la circuncisión al octavo día, pues así está escrito en la ley:

78 será circuncidado entre vosotros el niño de ocho días; todo varón

79 cuya carne del prepucio no haya sido circuncidada, aquella alma será borrada de su

80 pueblo, porque ha quebrantado mi pacto. Se pregunta qué aprovechaba la circuncisión

81 a las mujeres en aquellos días: acaso el pendiente de oro que se sujetaba

82 a la oreja de las hijas inmediatamente al nacer hacía para ellas las veces de

83 la circuncisión; o acaso lo hacían la ofrenda de la menstruación(?) y los dolores

84 del parto; o bien porque el ser humano completo lo forman juntos el hombre y la mujer, y

85 la circuncisión de uno de los dos, solo del hombre, hacía las veces de circuncisión para ambos. La circuncisión se practicaba de tres

86 modos: primero, para que el pueblo de Dios pudiera ser reconocido

87 entre las naciones, pues cuando estaban solos en el desierto no eran circuncidados;

88 segundo, para que sus cuerpos pudieran ser reconocidos en la guerra; tercero, por la promesa de la gracia

89 que debía alcanzarse mediante la castidad. Se manda circuncidar todo el miembro:

90 primero, para moderar el ardor de la concupiscencia en el mismo coito;

91 segundo, porque lo que debe cubrirse no menoscaba, por el corte, el decoro

92 del cuerpo. El editor omite el pasaje latino correspondiente.

93 Pero se pregunta aquí, acerca de este mandamiento de la circuncisión, qué movió

94 a Moisés—siendo él quien más exaltó aquel mandamiento y lo escribió en los libros

95 de la ley escrita—a circuncidarse, pues no se cuenta que circuncidara a ningún otro

96 de sus hijos salvo a uno: su

97 madre lo circuncidó con una piedra afilada, porque el ángel le había señalado la muerte si no

98 lo circuncidaba; pero todos los nacidos en el desierto quedaron para ser

99 circuncidados bajo Josué, hijo de Nun. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Es cierto que por un misterio Moisés descuidó

100 el mandamiento durante los cuarenta años que estuvo en el desierto,

101 y lo cumplió durante seiscientos ochenta años antes de aquel tiempo.

5738]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 102 Pues conviene al intérprete y al misterio de la Escritura que Moisés

103 exalte la circuncisión y Josué la cumpla; pues las figuras

104 y las sombras estaban en la ley, pero la verdad y el cumplimiento de

105 aquellas figuras están en el Evangelio, como atestigua Juan al decir:

5742]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 106 «La ley de la enseñanza divina fue dada por Moisés, hijo de Amram, pero la gracia y

107 la verdad fueron cumplidas por Jesucristo, Hijo del Dios vivo». El editor omite el pasaje latino correspondiente.

108 Porque poco podía la enseñanza de la ley para santificar y perfeccionar a nadie,

109 hasta que el Espíritu Santo vino por Jesucristo con la enseñanza del Evangelio. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Ahora bien, con

110 cuchillos y piedras se practicaba la circuncisión; y puede ser

111 que se hicieran de la roca de la que brotaron los arroyos en el desierto,

112 y por eso dijera el apóstol: «la roca que los siguió

113 mientras estaban en el desierto»; o que fuera por los arroyos que brotaron

114 de la roca que los acompañó durante los cuarenta

115 años por lo que se dijo que la roca los seguía; o que fuese por Cristo, que fue

116 dispuesto por ella para ser su ayuda y su regla,

117 por lo que se dijo que la roca los seguía; pues solo por Cristo todos los fieles

118 fueron sanados, son sanados y serán sanados. Después de que

119 el pueblo cruzara el río Jordán, Josué los circuncidó en la tierra

120 llamada Guilgal, es decir, «revelación», es decir, «manifestación»; pues allí se le manifestó

121 el ángel de Dios con armadura, que protegía y guardaba al pueblo

122 santificado allí por la circuncisión. Jesús fue circuncidado por esta razón:

123 para que no pareciera transgredir la ley, de la cual dice: no vine a destruirla, sino

124 a cumplirla. Nuestro Redentor, pues, que vino al mundo sin pecado

125 para quitar los pecados del mundo, así como con su bautismo consagró las aguas del lavamiento,

126 también con la circuncisión que padeció no purgó sus propios pecados—pues

127 no los tenía—sino que enseñó que nuestra vieja naturaleza debía ser renovada en él. ¿Por qué, entonces, no

128 pasa la Iglesia de Cristo al mandamiento de la circuncisión, como pasa al bautismo? Esta

129 es la razón: porque la circuncisión pertenecía a las figuras y sombras del Antiguo

130 Testamento, que desaparecieron cuando la verdad llegó a la nueva presencia

131 que habían profetizado; pero el bautismo pertenece a la verdad de la nueva presencia que

132 ellas profetizan; y por ello permanece para siempre

133 con la Iglesia. El editor omite el pasaje latino correspondiente.

[lt ]3[gt ][Para el resto, que está casi enteramente en latín, véase el Apéndice.]

134 El único pasaje irlandés posterior aparece al final de la homilía; el texto de la transcripción es el siguiente:

135 Allí se hallará aquel honor: la unidad de la noble, venerable y todopoderosa Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Oh misericordia amorosa de Dios todopoderoso, que todos lleguemos a aquella unidad; que la merezcamos, que habitemos en ella por los siglos de los siglos, amén.

136 XIV

137 «Por tanto, todo cuanto queráis que los hombres hagan con vosotros, haced también

138 vosotros con ellos». Todo bien, pues, que deseéis que los hombres os hagan,

139 hacedlo igualmente con ellos. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues esta es la ley y

140 la profecía.

141 Oh prohibidor de toda falsedad, proclamador y maestro de toda verdad,

142 pacificador entre Dios y los hombres, Jesucristo, Hijo del Dios vivo, Salvador del mundo entero,

143 es quien pronunció estas palabras para instruir a sus apóstoles y discípulos, y a toda

144 su Iglesia, acerca de la ordenanza de la limosna: que los hombres hagan bien

145 y den limosna a su prójimo, como desearían que se les hicieran todos los bienes; a ellos

146 les dice Jesús: «todo, El editor omite el pasaje latino correspondiente».

147 Mateo, hijo de Alfeo, prudente anciano de los hebreos, el

148 cuarto hombre que escribió y relató el divino Evangelio, fue quien escribió

149 estas palabras en el cuerpo del Evangelio, diciendo según las palabras de su maestro

150 Jesús: «todo cuanto queráis». El vínculo de este consejo está cerca del lugar donde

151 Mateo dijo antes: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Si vosotros, siendo hombres, sabéis dar

152 cosas buenas a vuestros hijos, cuánto más vuestro Padre celestial

153 dará cosas buenas a quienes se las pidan»; de modo que tras aquellas palabras

154 Jesús dio este consejo: «todo, El editor omite el pasaje latino correspondiente». Pues la ley y

155 la profecía mandan dar amor al prójimo. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues la limosna es el pilar y la cumbre

156 de la enseñanza divina. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues la limosna es la virtud propia de los

157 cristianos: El editor omite el pasaje latino correspondiente. Las demás virtudes se hallan en buenos y malos;

158 El editor omite el pasaje latino correspondiente. pero la limosna pertenece solo a los buenos. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por ello

159 dice Jesús: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Todos los hombres sabrán que sois de mi

160 compañía, si os amáis unos a otros». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y Jesús vuelve a decir:

161 El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado

162 a vosotros». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y Jesús mismo declara cómo debe darse el amor:

163 El editor omite el pasaje latino correspondiente. él es quien enseña muchas veces en la Escritura que se debe amar en ella a los amigos

164 y amar a los enemigos por amor a ella. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues este es el deber

165 de la limosna en verdad: amar al amigo en Dios y al enemigo por amor de Dios.

5800]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 166 Pues muchos hombres aman a sus prójimos, no por causa de la limosna, sino por

167 parentesco carnal. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Estos aman a su prójimo, pues, no por

168 causa de la limosna, y no tienen recompensa por ello. El editor omite el pasaje latino correspondiente. No aman hasta la perfección,

169 sino hasta la carne. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y por eso, cuando el Señor dijo,

5804]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 170 «Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros», añadió enseguida,

171 «como yo os he amado». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Como si hubiera dicho claramente:

172 «Amaos unos a otros por esta causa: porque yo os he amado».

5807]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 173 Jesús no amó a sus apóstoles por ninguna otra causa que el amor ferviente y la limosna;

174 El editor omite el pasaje latino correspondiente. y así como Jesús no amó

175 a sus discípulos por ninguna otra causa que el amor ferviente y la limosna, amémonos igualmente

176 unos a otros, no por parentesco carnal ni por ventaja mundana,

177 sino por caridad y limosna. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y todo cuanto deseemos

178 que nuestros prójimos hagan con nosotros, hagámoslo nosotros con ellos,

5813]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 179 y por eso dice aquí Jesús: «todo, El editor omite el pasaje latino correspondiente». Así como deseamos

180 ayuda de nuestros prójimos en todo lo que necesitamos—si tenemos

181 hambre, que nos den alimento; si tenemos sed, que nos den bebida;

182 si necesitamos posada, que nos den hospitalidad;

183 si estamos desnudos, que nos den vestido; si estamos

184 enfermos, que vengan a visitarnos; si estamos en prisión, que vengan

185 a liberarnos—demos igualmente con ardor nuestra ayuda

186 a nuestros prójimos en todo lo que necesitan. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y como no deseamos

187 que nadie nos haga daño en la tierra, tampoco hagamos daño

188 a nadie. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y como deseamos perdón de quienes nos han dañado,

189 demos igualmente perdón a quienes nos han dañado. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y

190 que cada uno ayude a otro en cuanto pueda. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El fuerte,

191 fortalezca al débil. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El pronto y ágil, que impulse al perezoso. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El que está

192 vigilante, despierte al dormido. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El abstinente, reprenda al glotón;

5827]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 193 el casto, advierta al adúltero. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El serio

194 y caritativo, recomiende la caridad a otro. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El manso y

195 paciente, llame al iracundo con mansedumbre, dulzura, amor y

196 caridad. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El fervoroso y alegre con gozo espiritual, aparte

197 de su prójimo la tristeza mundana. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El sabio y firme, enseñe

198 sabiduría a otro. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Quien dome en sí mismo la pasión de la vanagloria,

199 dome la vanagloria de otro. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El humilde y bajo, lleve

200 al orgulloso a la humildad.

201 El editor omite el pasaje latino correspondiente. Cuando hacemos todas estas cosas con afecto piadoso

202 hacia nuestros prójimos, cumplimos entonces el mandamiento que aquí se predica,

203 «todo, El editor omite el pasaje latino correspondiente». Y también cumplimos aquí este mandamiento:

204 «Ama a tu prójimo como a ti mismo». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Aunque este mandamiento es

205 breve en palabras, es ancho en sentido, interpretación y equidad. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues

206 ¿qué hay entre todas las cosas mandadas en la ley divina que no quede cumplido en este mandamiento

207 de la limosna? Como atestigua el apóstol al decir: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Es la limosna (caridad)

208 en verdad la que cumple la ley divina». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por ello se confirma

209 aquí: «pues esta es la ley y los profetas». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Como si hubiera dicho: son las

210 limosnas, dicho en verdad, las que cumplen y coronan la ley divina y la

211 profecía. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Este mandamiento de dar limosna está ordenado en la ley cuando

212 se dice: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Si encuentras el buey de tu amigo extraviado en el monte,

213 no pases de largo, sino llévalo contigo». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y el mismo mandamiento de limosna se ordena en

214 la profecía cuando se dice: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Parte y reparte tu pan

215 al hambriento, y brinda acogida y hospitalidad a quienes la necesitan».

216 El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Si encuentras a alguien sin vestido, dale ropa y

217 no lo desprecies ni lo abandones, sino como a tu propio cuerpo». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Lo que

218 allí se ordenaba en los mandamientos del Antiguo Testamento, Jesús enseña lo mismo

219 aquí en el Nuevo, diciendo «todo», El editor omite el pasaje latino correspondiente.

220 Salomón dice en alabanza de la limosna: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «La limosna es fuerte y

221 poderosa como la muerte». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues, así como la muerte separa el alma

222 del cuerpo, la limosna aparta la mente perfecta de los gozos

223 terrenales hacia los gozos celestiales. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y Salomón vuelve a decir

224 en alabanza de la limosna: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «La lámpara de la limosna es lámpara de fuego y llama».

5859]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 225 Las lámparas de que aquí se habla son las almas de los santos y justos,

226 llenas de amor del Señor. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Aman a sus prójimos como

227 se aman a sí mismas. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Esas lámparas son de fuego y llama: El editor omite el pasaje latino correspondiente. lámpara de fuego primero

228 en la limosna, cuando arden por dentro; El editor omite el pasaje latino correspondiente. y lámpara de llama además en

229 las obras de justicia, cuando brillan exteriormente ante todos. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por ello

230 Salomón dice: «Las muchas aguas no podrán apagar

231 la limosna (caridad)». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Las aguas y los ríos de que aquí habla Salomón son

232 los asaltos de las tentaciones, por los que se prueba a los justos, voluntaria o involuntariamente;

5867]

El editor omite el pasaje latino correspondiente. 233 pues los justos son probados de tres maneras: por

234 persecuciones falsas, por palabras lisonjeras, por las astutas

235 asechanzas del antiguo enemigo, el diablo. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Sin embargo, no son vencidos por

236 ninguno de estos medios, y con razón, pues están llenos de caridad y misericordia,

237 del amor y temor del Señor. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por ello dicen

238 con valentía con el apóstol: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «¿Qué cosa», dice el apóstol, «nos separará

239 del amor de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución,

240 el hambre, la miseria, la desnudez, el peligro o la espada?». El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Aunque

241 un hombre dé en limosna todo su tesoro a los pobres del Señor,

242 nada es ante Dios por la grandeza de la limosna». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues admirable es

243 que un hombre dé en limosna todo su tesoro a los pobres del Señor;

244 nada es ante Dios por la grandeza de la limosna». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues admirable,

245 grande y admirable es la limosna, verdadero testimonio de los tesoros

246 terrenales. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues conviene despreciar los tesoros terrenales

247 por amor de los tesoros celestiales. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Conviene, además, que muchos estén en el pórtico y en la nueva presencia

248 cuando la limosna prevalece. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pues por sus limosnas

249 y su mansedumbre y sus ofrendas agradó Abel a Dios,

250 hijo de Adán. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por sus limosnas fue salvado Noé sobre las aguas del

251 Diluvio. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por sus limosnas y su perfecta humildad fue salvado Abraham

252 de los peligros que encontró en su peregrinación. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por sus limosnas y su mansedumbre

253 fue salvado Moisés, hijo de Amram, de las pruebas en que se hallaba. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por sus

254 limosnas y la fuerza de su fe fue salvado David de las persecuciones

255 que padeció en su destierro. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por sus limosnas fueron salvados los

256 tres jóvenes del horno de fuego al que fueron arrojados. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por sus limosnas

257 se conservó la virginidad de María y fue salvada del lecho de los hombres. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por sus limosnas

258 reprendió el apóstol Pablo al apóstol Pedro. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por sus limosnas

259 Pedro aceptó de él la reprensión. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Por las limosnas los cristianos confiesan

260 sus pecados al Señor de los elementos; y por las limosnas les son

261 absueltos y perdonados sus pecados por Jesucristo, Hijo del Dios vivo. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Este tesoro de limosnas no se halla

262 por ningún otro medio que por el don del

263 Espíritu Santo, como atestigua el apóstol al decir: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «El amor de Dios se derrama

264 en nuestros corazones», dice el apóstol, «y por el Espíritu Santo

265 que se nos dio viene este tesoro». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Este es el tesoro por el cual

266 todos los pecados son absueltos y perdonados a los hombres, como

267 dijo Jesús mismo de María Magdalena por la grandeza de sus limosnas: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Sus muchos pecados son

268 perdonados y absueltos», dijo Jesús, «a María Magdalena por la grandeza de su

269 misericordia y sus limosnas». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y el apóstol vuelve a decir en alabanza de las limosnas:

270 «Las limosnas cubren multitud de pecados».

271 El editor omite el pasaje latino correspondiente. Este es el tesoro real por el que los justos alcanzan el reino celestial,

272 como dijo el apóstol: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Os muestro ahora un camino todavía más

273 noble»: a saber, el camino de la limosna. El editor omite el pasaje latino correspondiente. El Señor ama a quien ama la limosna;

274 El editor omite el pasaje latino correspondiente. la limosna ama a quien ama a su prójimo. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Pero quien no está en

275 la limosna no está en Dios, pues limosna es un nombre de Dios. El editor omite el pasaje latino correspondiente. En alabanza de la

276 limosna dijo el apóstol: El editor omite el pasaje latino correspondiente. «Aunque hable las lenguas de los hombres y de

277 los ángeles, si no tengo limosna (caridad), soy como bronce que resuena o

278 címbalo que retiñe». El editor omite el pasaje latino correspondiente. Aunque tenga profecía, conozca todos

279 los misterios y secretos del futuro, y tenga toda la fe hasta poder

280 trasladar montañas, si no tengo limosna (caridad), no me aprovecha

281 nada. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Y aunque distribuya todos mis bienes entre los pobres del Señor, y aunque

282 entregue mi cuerpo al fuego para ser quemado, si no tengo limosna (caridad),

283 no me aprovecha nada. El editor omite el pasaje latino correspondiente. La limosna (caridad) es paciente y benigna:

284 no envidia, no obra en vano. El editor omite el pasaje latino correspondiente. No se envanece,

285 no codicia: la limosna. El editor omite el pasaje latino correspondiente. No busca lo suyo. El editor omite el pasaje latino correspondiente. No se

286 irrita con otro; no hace mal ni piensa mal

287 del mundo. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Se entristece por la injusticia, pero se alegra ante

288 la verdad. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Soporta todas las persecuciones, cree todas

289 las promesas, espera todas las recompensas. El editor omite el pasaje latino correspondiente. La limosna perdura para siempre.

290 El editor omite el pasaje latino correspondiente. La limosna no se apresura entre reproches, rubores y males, sino que es amable,

291 bella, mansa entre los odios. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Mansa entre las iras,

292 inocente entre los engaños. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Se aflige [y suspira y llora] por

293 la injusticia cometida en su presencia, pero se alegra en la verdad. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Oh

294 amados hermanos, dice el sabio, ¡desead la limosna para

295 practicarla!

[laguna: extensión: 5 líneas]

296 Quienes no aman aquí este tesoro de la limosna,

297 tras la muerte quedarán en el abismo del infierno, para ser atormentados y condenados

298 por los siglos de los siglos. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Caerá venganza sin misericordia sobre quienes

299 no mostraron misericordia. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Allí todos los inmisericordes serán condenados a

300 cruces, dolores y múltiples tormentos. El editor omite el pasaje latino correspondiente. Allí no tendrán

301 reposo ni refugio, sino dolor perpetuo y eterno

302 será su suerte.

303 Pero quienes han seguido esta alta virtud de la caridad serán llamados al reino

304 celestial, donde permanece la caridad infalible; donde no habrá

305 enfermedad, pues todos gozarán de salud perpetua; donde no habrá muerte, pues

306 todos disfrutarán de vida eterna; donde no habrá discordia, pues todos reposarán en

307 la paz suprema; donde no habrá hambre, pues todos se saciarán del pan celestial;

308 donde está la comunión de los nueve coros del cielo que no pecan;

309 donde está la unidad de la divinidad de Jesucristo; donde está la suprema unidad de la santa

310 Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

311 Oh misericordia amorosa de Dios todopoderoso, que todos lleguemos a aquella unidad:

312 que la merezcamos, que habitemos en ella por los siglos de los siglos, amén.

313 Aquí comienza «SOBRE LA LIMOSNA» (DON ALMSAIN).

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